Rick Wakeman da un concierto para osos rescatados de granjas de bilis en Vietnam

Rick Wakeman ha tocado frente a millones de personas durante su carrera, pero este jueves tuvo un público completamente diferente: más de 150 osos rescatados de granjas de bilis en Vietnam.

El reconocido pianista y exintegrante de la banda Yes ofreció un concierto especial en el Centro de Rescate de Osos de Vietnam, ubicado en el Parque Nacional Tam Dao, con el objetivo de llamar la atención sobre los animales que todavía permanecen en cautiverio.

Wakeman tocó un piano de cola Yamaha instalado en el santuario de Animals Asia y preparó composiciones especialmente para los osos. El concierto, llamado “Free the Final Bears”, fue organizado para crear conciencia sobre los últimos osos que continúan en instalaciones donde fueron utilizados para la extracción de bilis.

El músico, de 77 años, es desde hace años colaborador y defensor de la protección de los osos. También es padrino de un oso rescatado llamado Moon y anteriormente apoyó a otros ejemplares que fueron llevados al santuario.

Durante la presentación ocurrió una de las escenas más curiosas del evento: varios osos se acercaron a la zona del recinto mientras Wakeman tocaba. De acuerdo con información difundida desde el centro de rescate, 11 ejemplares llegaron hasta una de las áreas cercanas para permanecer atentos al lugar donde sonaba el piano.

El artista había explicado antes del concierto que esperaba que los animales reaccionaran a la música, particularmente a melodías tranquilas. Incluso bromeó con que los osos podrían acercarse para escuchar y después decidir que ya habían tenido suficiente.

La presentación también tuvo un propósito más amplio. Animals Asia señala que todavía existen osos mantenidos en cautiverio en Vietnam después de años de rescates y campañas para terminar con la práctica de extracción de bilis.

Los animales que llegan al centro de Tam Dao son atendidos de manera permanente y viven en espacios que buscan permitirles recuperar comportamientos naturales después de pasar años en condiciones de confinamiento.

Para Wakeman, acostumbrado a escenarios como grandes recintos y festivales, la presentación representó uno de los conciertos más inusuales de su carrera. Esta vez, en lugar de aplausos humanos, el público estuvo formado por osos que se acercaron al piano desde sus áreas de recuperación.

Redacción
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